Cartas del padre Pedro (XLVI): El Papa León XIV nos habla-1 (12-7-2026)

Cartas del padre Pedro (XLVI): El Papa León XIV nos habla-1 (12-7-2026)

+ Pedro Aguado Cuesta. Obispo de Huesca y de Jaca

 

Hemos sido testigos de una visita histórica del Papa León XIV a nuestro país. Me gustaría dedicar las tres últimas cartas semanales del curso a este acontecimiento, con el fin de transmitiros algo de lo que vivimos en esos bendecidos días. He elegido tres aspectos de entre los muchos que fueron abordados en la visita: su llamada a una sociedad más fraterna y sana, su preocupación por los más desfavorecidos y sus enseñanzas para la vida de nuestras diócesis. Vamos allá.

A todos nos impresionó el discurso del Papa en el Congreso de los diputados, y la respuesta de los parlamentarios, que lo acogieron con una larga y cerrada ovación. El Papa habló, en ellos, a toda la sociedad. Y nos recordó algunas cosas importantes. Si las tenemos

en cuenta, posiblemente podremos avanzar hacia una sociedad mejor, más serena, fraterna y generadora de caminos de paz.

El punto de vista desde el que el Papa habló es claro: el respeto a la dignidad de toda persona humana. Nos propuso este “punto de encuentro” para todos, con independencia de nuestra fe. Es formidable. Pero hay que sacar las consecuencias de este punto de partida, que también lo es de llegada. La pregunta que hizo a los diputados fue directa: en el momento de

hacer las leyes, debemos tener claro que concepción de la persona nos inspira, y qué tipo de sociedad queremos construir. Aquí está uno de los puntos focales del planteamiento del Papa.

Por eso, el Papa nos dijo que la defensa de la vida humana, de toda vida humana, no es una cuestión parcial o confesional; es una meta de civilización. La custodia de toda vida humana es nuclear para conseguir una sociedad que sea eso, humana.

En segundo lugar, el Papa hizo una fuerte apuesta por la paz. Necesitamos paz en una sociedad como la nuestra, en ocasiones tan polarizada, tan dividida. La paz que es fruto de la honradez, del diálogo, de la búsqueda compartida de nuevos horizontes para todos. También la paz en el contexto internacional, tan rota en muchas ocasiones por intereses mezquinos.

Fue muy bueno escuchar al Papa hacernos una propuesta: “Les invito a armonizar todos los ámbitos de la vida, para entramar una sociedad renovada en donde el tiempo se

impregne de eternidad, la educación promueva la búsqueda de la verdad, el arte despierte asombro y genere emociones nobles, las empresas reconozcan la dignidad de la persona y el trabajo siga siendo motor de esperanza”.

Y terminó diciendo: “Seamos todos constructores de esta nueva comunidad”. Oremos y trabajemos para que así sea.

Gracias por vuestra ayuda y que Dios os bendiga.