El Papa nos ha explicado que el Espíritu Santo viene a desafiarnos cada vez que nuestra vida “se marchita” en el individualismo y el sueño espiritual. Nos dice que el Espíritu nos conduce más allá de nuestras máscaras, a un encuentro con el Señor y a una nueva manera de experimentar la vida.?
“El Espíritu abre fronteras, ante todo, en nuestros corazones. Él es el Don que abre nuestras vidas al amor. Su presencia rompe la dureza de nuestro corazón, nuestra estrechez de miras, nuestro egoísmo, los miedos que nos encadenan y el narcisismo que nos hace pensar solo en nosotros mismos. El Espíritu Santo viene a desafiarnos, a hacernos afrontar la posibilidad de que nuestras vidas se marchiten, atrapadas en la vorágine del individualismo”.
Meta
Reservemos cada día un periodo de silencio con la Escritura, pidiendo al Espíritu Santo que nos muestre dónde estamos “dormidos” espiritualmente y cómo responder con generosidad renovada.?




