Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2026

El Decálogo del Buen Conductor Cristiano es una guía moral y práctica publicada por el Vaticano que transforma la conducción en un ejercicio de caridad, justicia y responsabilidad, buscando evitar tragedias y reducir el estrés al volante.

Este decálogo promueve los siguientes mandamientos:

  1. No matarás: La vida es sagrada, por lo que la conducción imprudente o peligrosa atenta contra ella.
  2. Instrumento de comunión: Que la carretera sirva para unir a las personas, no para generar violencia ni daños.
  3. Virtudes al volante: La cortesía, la corrección y la prudencia te ayudarán a superar cualquier imprevisto.
  4. Ayuda al prójimo: Sé caritativo y asiste a quien lo necesite en caso de necesidad o accidente.
  5. Evita el daño: No uses el vehículo como un instrumento de daño mortal ni de venganza.
  6. Perdón y reconciliación: Fomenta la capacidad de perdonar y apoya a las víctimas de accidentes.
  7. Protege al débil: En la carretera, siempre debes dar prioridad y cuidar al más vulnerable.
  8. Sé responsable: Asume la responsabilidad de tus actos y de la seguridad de los demás, sintiendo que cuidar al otro es también cuidar de ti mismo.
  9. Sentido de justicia: Paga un precio justo por los daños causados y cumple con las leyes de tráfico.
  10. Controla la impaciencia: Domina tus impulsos y enorgullécete de mantener la calma y el respeto por el prójimo.

 

Además de estas reglas, se recomienda encomendarse a Dios antes de salir, mantener el vehículo en regla y evitar distracciones, como el uso del celular, para no poner en riesgo la vida propia ni ajena.