AGOSTO: ENTREGARNOS POR LOS DEMÁS

Agosto: Entregarnos por los demás

Cada acto de amor prepara nuestro corazón para que Dios pueda habitar:
“Cada gesto de disponibilidad, cada acto gratuito, cada perdón anticipado, cada esfuerzo acogido con paciencia, es una forma de preparar un lugar donde Dios pueda habitar. Podemos preguntarnos, entonces: ¿Qué espacios de mi vida necesito ordenar para que estén listos para recibir al Señor? ¿Qué significa para mí hoy ‘prepararme’? Quizás renunciar a una exigencia, dejar de esperar a que otros cambien, dar el primer paso. Quizás escuchar más, actuar menos o aprender a confiar en lo que ya está preparado”. Nos recuerda el Papa.
El culto por sí solo no nos hace automáticamente compasivos; el amor a Dios debe convertirse en entrega concreta al prójimo.?

Meta
Elijamos cada semana un acto de servicio escondido —ayudar a alguien necesitado, perdonar una ofensa, hacer una tarea no reconocida— como ofrenda deliberada de nosotros mismos a Dios.?