Dos grandes romerías: La Cueva y Santa Elena

El domingo 24, solemnidad de Pentecostés, tendrán lugar, entre otras, de dos de las grandes romerías de esta tierra.

 

La primera es la Romería a la Virgen de la Cueva en los parajes del Monte Oroel, que reúne cada año a vecinos de Jaca, Barós, Ulle, Navasa y Ara, que acuden con sus cruces y estandartes para rendir homenaje a la Virgen en su antiguo santuario natural, ahora desaparecido tras el derrumbe de 2012.

Los actos se desarrollarán en el Parador de Oroel y comenzarán a las 12:30 con la concentración de romeros y cruces. A las 13:00 tendrá lugar la eucaristía, amenizada por el Grupo Folclórico Alto Aragón, seguida de la ofrenda floral por parte de los fieles y peñas. La veneración de la imagen y la reliquia de la Virgen está prevista para las 13:45, con la procesión hasta el canterón de Peña Muro y la bendición de términos. A las 14:15, se celebrará el concurso de tortilla española, en su 42.ª edición, organizado por la Peña Enta Debán. Tras la comida de alforja compartida entre los asistentes, la fiesta concluirá a las 16:30 con el 47.º Festival Folclórico Virgen de la Cueva, a cargo de la escuela del Grupo Folclórico Alto Aragón. En caso de lluvia, los actos religiosos se trasladarán a la capilla de los Escolapios de Jaca, garantizando su celebración con independencia de la meteorología.

 

La segunda es la Romería de las Cruces en la ermita de Santa Elena, de Biescas, a la que acudirán las 34 cruces parroquiales  desde Sabiñánigo hasta la frontera francesa. O sea, las  de la villa de Biescas, de su tierra, del Valle de Tena, de Sobremonte y Sobrepuerto. Los actos comenzarán a las 12´30, con la concentración de las cruces y el oportuno pase de lista en el Estrecho de Monforat, para ir en procesión hasta la ermita, donde tendrá lugar la eucaristía, concelebrada por los sacerdotes del Valle y este año animada por el grupo Santiago de Sabiñánigo, apoyado por el grupo  Santa Elena de Biescas. No hay ninguna comida organizada. Cada familia la prepara  y la degusta por su cuenta. Si acaso, decir que los vecinos del pueblo de Hoz de Jaca, contiguo a la ermita, acuden en su totalidad y comen en envidiable hermandad.