Diócesis de Jaca y Museo Diocesano de Jaca

  • Full Screen
  • Wide Screen
  • Narrow Screen
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

LA PIEZA DEL MES

Febrero 2012. Donación de Ramiro I y su hijo Sancho a la catedral de Jaca.

 

Segunda mitad del siglo XII

Pergamino con dibujos a dos tintas

Procede del Archivo de la Catedral de Jaca (Huesca)

 

La pieza del mes de febrero nos conduce a la sala Torreta del MDJ, lugar de exposición de documentos y música. Hemos elegido un pergamino del siglo XII de gran interés histórico artístico, que copia un documento fechado en abril de 1063.

Este texto se relaciona con el Concilio celebrado en Jaca en ese mismo año, en el que el Obispado de Jaca marcó los límites de su territorio diocesano frente a las ambiciones de las sedes de Pamplona, Lérida, Zaragoza y varios monasterios importantes como Montearagón o San Juan de la Peña.

El documento se encabeza con una miniatura del rey Ramiro I y su hijo, futuro sucesor del reino de Aragón, Sancho Ramírez. El rey aparece en actitud sedente sobre un trono, portando corona y cetro, dirigiéndose a su hijo que se muestra de pie frente al rey. Las miniaturas están realizadas a dos tintas: negro y rojo que se usa para los pequeños detalles de las mejillas. Estilísticamente corresponden al románico pleno del siglo XII en el que ya asoma un incipiente naturalismo que se traduce en la serenidad de las imágenes.

El texto, redactado en letra minúscula visigótica, relata la donación que efectúan el rey Ramiro I y su hijo al obispo Sancho de la catedral de Jaca, quien aparece representado en la miniatura de la parte superior derecha del documento portando la mitra y el báculo episcopal de color rojo. Las propiedades que se citan son las doce iglesias de Abós, Ipas, Bandrés, Guasa, Ulle, Barós, Aín, Larbesa, Guaso, Abay, Banaguás y Asieso junto a la del monasterio de San Julián de Esa.

Esta donación habría sido redactada en el monasterio de San Juan de la Peña y confirmada por el propio abad Blasco, pero para los investigadores se trata de una copia falsificada a posteriori para demostrar la hegemonía de la catedral sobre los citados lugares, en detrimento del monasterio pinatense.

 

¿TE HAS FIJADO EN…?

Para identificar a los personajes representados, el artista coloca unas inscripciones con sus nombres sobre cada uno de ellos en las que puede leerse Ranimirus rex, Sancius filius regis y Sancius Iaccensis episcopus.

 

Enero 2012. San Sebastián y San Juan Evangelista.

Siglo XV

Óleo sobre tabla

Procede de la iglesia de San Andrés de Sorripas (Huesca)

 

Para el inicio de este nuevo año 2012 hemos elegido como pieza del mes una pintura sobre tabla procedente de la iglesia parroquial de San Andrés de Sorripas que muestra la iconografía de dos santos cuyas festividades celebramos en estas fechas: San Juan Evangelista (27 diciembre) y San Sebastián (20 enero).

Ambos personajes aparecen representados sobre un fondo de brocado dorado y tonos verdes y un suelo de baldosas, con el que se intenta dotar de perspectiva a la escena como es habitual en la pintura gótica del siglo XV.

Ambos personajes se nos presentan como jóvenes imberbes, nimbados, y ataviados con lujosas vestimentas dotadas de volumen mediante el trabajo de los angulosos pliegues. Completan su indumentaria con sendas capas decoradas con simulaciones de pasamanería y ricos brocados realizados con aplicaciones de pan de oro.

En la parte izquierda aparece San Sebastián, santo que contaba con una gran veneración en la Edad Media debido a que a él se pedía protección frente a la peste, enfermedad muy extendida en los siglos del Medioevo. En este caso se representa a la manera de la pintura española, es decir, equipado con arco y flechas en la mano, mientras que en otros lugares será más común su iconografía como centurión romano, con traje militar o armadura, hasta que a partir del siglo XV se generalizará la representación del santo desnudo y asaeteado como recuerdo de su martirio.

Junto a él, a la derecha de la tabla se representa San Juan Evangelista en actitud de bendecir y descalzo, como es habitual, pero en esta ocasión lo vemos ataviado con unos ricos ropajes en tonos rojo y verde con los que se identifica su figura.

¿TE HAS FIJADO EN…?

San Juan porta en su mano izquierda un cáliz dorado del que escapa un dragoncillo que simboliza la copa de veneno con la que fue martirizado por los sacerdotes paganos. Este atributo se generalizó en su iconografía a partir del siglo XIII.